Los problemas que conlleva la adicción al trabajo

adicción al trabajoSí, la adicción al trabajo existe. Podría parecer una contradicción que, en tiempos de desempleo profundo como los actuales, tener trabajo pudiese llegar a suponer un problema. Sin embargo, hay una patología que no recibe la atención que merece, por su incidencia y por sus consecuencias, nada menos que lo que se conoce como adicción al trabajo.

Wayne E. Oates

Wayne E. Oates

Se trata de una enfermedad psicológica perfectamente descrita por Wayne Oates en 1971, que la define como una necesidad incontrolable de trabajar, sin descanso, que tiene repercusiones en el estado físico, mental y emocional de quien la padece. Generalmente, afecta a hombres en la franja entre los 35 y 50 años, aunque cada vez hay más casos de mujeres detectados.

A quienes padecen la adicción al trabajo se les denomina workaholics, término inglés que significa “adicto al trabajo” o “ergomaníaco”

Uno de los graves problemas al que se enfrentan los especialistas a la hora de tratar la adicción al trabajo es que, frente a lo que es normal en cualquier otra dependencia, esta no está mal vista. Quienes la protagonizan, no solo no sufren ningún rechazo social, sino que al contrario, están bien valorados pues su actividad suele repercutir en una mejora económica de la familia.

La adicción al trabajo también deja secuelas

Pero, si bien esto suele ser así en las primeras etapas de la enfermedad, con el tiempo las relaciones personales se deterioran a consecuencia de la falta de tiempo que el adicto dedica a su familia y amigos. Además, hay determinadas dolencias físicas íntimamente relacionadas con este problema como son las úlceras y otras molestias del aparato digestivo, el estrés, las enfermedades cardíacas y el insomnio. Con el agravante de que el individuo suele mostrar un cuadro que comprende todas o muchas de ellas simultáneamente.

Diferencia entre una personas dedicada al trabajo y un workaholic

workaholicA diferencia de los que muchos pueden creer, la adicción al trabajo no es una enfermedad reconocida por la sociedad científica, al menos todavía. Esto plantea un problema al confundirse los síntomas de un workaholic con los de una persona que simplemente está dedicada 100% a su trabajo.

No obstante alguna investigación psicológica ha intentado diferenciar los síntomas de estos dos perfiles, y algunas de las conclusiones a las que han llegado son:

  • Los trabajólicos, al igual que cualquier otro adicto, puede sufrir síndrome de abstinencia.
  • Estas personas no disfrutan con su trabajo, a pesar de hacerlo compulsivamente
  • Los adictos al trabajo pueden sufrir las secuelas físicaas antes mencionadas
  • Hay ciertas profesiones que son más propensas a que quienes se dediquen a ellas sufran de adicción al trabajo, entre ellas los psicólogos o los abogados.
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