Autoestima y el equilibrio emocional

La autoestima es uno de esos conceptos que se consideran esenciales para el desarrollo correcto de la personalidad, sea cuál sea la corriente psicológica consultada.


En un ámbito cotidiano, podríamos interpretar este término como percepción que tiene un individuo de sus propias capacidades, o dicho de otro modo, cuánto nos queremos a nosotros mismos.

AutoestimaAutoestima y Psicología

La autoestima es objeto de la Psicología por diferentes motivos:

  • En los casos en los que la persona tiene una visión adecuada de su potencial, porque permite buscar un punto fuerte en el que asentar cualquier terapia.
  • En los individuos que sufren un desajuste por exceso o por defecto, para intentar aproximar su idea sobre sí mismos a lo que realmente existe.

La autoestima evoluciona.

Hay que tener en cuenta que nuestro nivel de autoestima no permanece estable durante toda la vida. De hecho, numerosos acontecimientos y experiencias pueden modificarlo, sobre todo los que tienen lugar en la adolescencia, un momento especialmente delicado por lo vulnerables que somos a las opiniones externas.

Incluso para las personas más estables emocionalmente no es fácil sustraerse de visión que los demás tienen de nuestras posibilidades. Por eso, los terapeutas se esfuerzan en proporcionar herramientas objetivas que nos ayuden a mantener un control sobre nuestra autoestima.

Las parcelas de la autoestima

Finalmente, conviene aclarar que la autoestima tiene una parcela general, la que se refiere a nuestra concepción global (soy buena gente, soy inteligente…) o a una parte concreta: se me da bien el deporte, me resulta fácil establecer relaciones sociales o canto muy bien, por poner algunos ejemplos.

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